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Terra
La Coctelera

¡Bella Venecia!

¿Vale la pena viajar a Venecia? Síp!!! sí que vale la pena... los paisajes son alucinantes, sobre todo al atardecer. La Iglesia de San Marco es alucinante, no creo que existe en el mundo otra igual, toda llena de mosaicos dorados... es que te sientes chiquitito. Luego, los que sean propensos al mareo, mejor llevar una buena cantidad de pastillas, porque el transporte en esta ciudad es solo a punte de bote. ¡Hasta las ambulancias son botecitos! En fin, no se fijen mucho en el olor de la plaza o en las estrechas calles de la ciudad que pueden llegar a deseperar. Mejor fijarse en los puestos llenos de máscaras, en las góndolas a la espera de clientes (quienes quieran pagar 80 euros por 45 minutos de viaje, claro está) y en los turistas alimentando a las palomas de las plazas...

El asunto era la "pata caliente"

Al crear este blog, su primer nombre fue "pata caliente"; pero debido a un efectivísimo filtro (de aquellos destinados a limitar el acceso a imágenes poco decentes que incendian las mentes febriles), he debido cambiar el titulo a pata brava... Pero que quede bien claro a los lectores que este es una mail para "patas calientes", aunque se corra el riesgo de que mi blog aparezca en una horrorosa lista de páginas XXX...

¿Qué es ser una pata caliente? (El término pata brava es un sinónimo de la expresión)
Los amantes de la cocina y de la gastronomía ya pueden ir saliendo de este blog que, a pesar de su nombre ("patas" y "caliente"), nada tiene que ver con el arte del buen comer...Para todos aquellos que no estén familiarizados con este término, "pata caliente" es el nombre que recibe en el Ecuador todo aquel individuo con problemas para mantenerse quieto, en un solo sitio. Es decir, que le encanta el viaje y literalmente "le queman las patas" por recorrer lugares nuevos... Como verán, el nombre nada tiene que ver con gustos gastronómicos... es simplemente un calificativo del que ahora me hago cargo. Sí... ¡Soy una pata caliente! Y es que con los bellos lugares del mundo... pues, imposible no serlo...